Tema: La iglesia del canton pujili
Iglesia de Pujilí, única del
país de estilo románico misional
En la época de la conquista, la estructura con arcos
abiertos a los costados se diseñó con el afán de incluir a los indígenas en las
eucaristías sin que se sintieran obligados a participar
La iglesia
tiene un gran valor arquitectónico y jugó un papel importante en la historia de
la evangelización en la época de la conquista.
En el centro
del cantón Pujilí, en las calles Sucre y García Moreno, al frente del parque Luis Fernando Vivero, se levanta el majestuoso templo
central, cuya estructura arquitectónica es la única de estilo románico
misionero en América del Sur y del país. Según los registros históricos,
tendría más de 300 años de existencia.
El templo
está precedido de un amplio atrio como elemento tradicional de la liturgia, muy
usual en las iglesias del mundo católico. Una cubierta rectilínea que
constituye la culminación de una nave longitudinal y a cuyos lados se alzan dos
torres que sobresalen por encima del conjunto de la iglesia.
Dichas
torres tienen cada una un campanario y culminan en punta. Estas fueron
severamente afectadas por los terremotos de 1949 y 1998, pero aún conservan su
estructura esencial.
Pedro Casa,
párroco del cantón, relató que en la época de la conquista española, las
iglesias llamadas misionales tenían la función de incluir a los indígenas en
las prácticas religiosas mediante la inserción paulatina en las liturgias.
Explicó que
para ello se construyó a lo largo de la iglesia una sucesión de pequeños arcos
apuntados de sección rectangular que descansan sobre balaustres. El
atrio, en su parte central, se ensancha hacia el centro del parque para crear
dos accesos en graderío, lo que facilita el inmediato ingreso al templo.
De ahí que
los indígenas podían presenciar la celebración de la eucaristía sin la
necesidad de entrar; pero podían hacerlo si así lo querían, aunque
no estaban obligados a quedarse.
La iglesia
pujilense cuenta con cinco arcos al costado derecho, los que al pasar de los
años y con el pueblo evangelizado fueron cubiertos con vitrales, ya que no
existía la necesidad de estos. Así se mantuvo la arquitectura original.
El párroco
comentó que estudiantes de arquitectura de diferentes universidades del país llegan
a Pujilí únicamente para admirar y estudiar las formas del templo. “Se conoce
que hay uno similar en México, pero en América del Sur es el único que tenemos;
es una verdadera joya”, aseguró.
En la
actualidad, uno de los principales problemas que enfrenta el templo es la
humedad concentrada en su cúpula así como en su estructura interna. Debido a
ello hace un poco más de un año el presbiterio se hundió.
El Instituto
Nacional de Patrimonio Cultural (INPC) intervino y durante la reconstrucción se
hallaron osamentas humanas.
El altar
conserva su estructura original, pero se estableció un espacio de no más de 60
centímetros cuadrados al costado derecho de ese sitio para un estudio que
determinará cómo fue la pintura original de sus paredes antes de las múltiples
intervenciones.
Fin
Integrantes:
Yadira Chiluisa
Anshely Recalde
Marilin Rios
Marcia Tocumbe
Curso: 1º B.G.U "F"
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